El rechazo es uno de los grandes dolores emocionales que todos hemos sentido alguna vez. Está claro que no nos afecta a todos por igual pero aun así…nos remueve por dentro.

Nos pueden rechazar por muchos motivos, pero hoy me centraré en el amor no correspondido.

¿Por qué duele tanto?

Se activa el miedo a la soledad y al aislamiento. Éste es un mecanismo evolutivo que viene de épocas en las que estar solo significaba no sobrevivir.

Lo normal es que al principio te sientas solo o abandonado. Es posible que arremetas contra ti mismo y te lleguen pensamientos del estilo «no merezco se amado» o «no he sido suficiente».

También puede ser que te veas abrumado por la búsqueda de explicaciones, de razones por las que has fallado y, en cierto momento, incluso podrías sentir ira contra la persona que te ha rechazado.

STOP.

¿Cómo puedo gestionar el rechazo?

Protégete

El rechazo NO es una demostración de tu poca valía. Jamás te veas como alguien que no merece la pena ser amado.

Protégete de este tipo de razonamiento «si me rechazan es porque no merezco la pena». No, si te rechazan es porque a esa persona en concreto no le interesas, pero habrá otras que sí te quieran. El rechazo de una persona no toca tu valor personal, no eres menos.

Acepta el dolor

Tómate tu tiempo para sentirte mal por lo ocurrido. No niegues o intentes ahogar esa emoción, cuanto más lo hagas más tiempo tardará en desaparecer y puede llegar a convertirse en algo obsesivo.

Invierte en ti

Esto es especialmente importante si has invertido mucha energía en el otro. Este es el momento perfecto para dirigir toda esa energía en cuidarte, mimarte y crecer.

¿Te han rechazado alguna vez? ¿Cómo te sentiste? Déjamelo en comentarios, me encantará leerte 🙂


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