¡Hola! ¿Tienes que enfrentarte a un examen tipo test? Que no cunda el pánico porque hoy te traigo la solución a tus problemas: cómo estudiar y cómo hacer exámenes tipo test.

Tengo que confesarte que es mi tipo de examen favorito. Afortunadamente, la gran mayoría de los exámenes de Psicología eran así y he hecho cientos de exámenes como estos (¡también he creado otros tantos!)

¡Vamos al lío!

Cómo estudiar para un examen tipo test

La forma de estudiar varía según el tipo de examen al que te enfrentes. Por supuesto puedes usar tu forma habitual para todos ya que el objetivo siempre será conocer y comprender bien el temario. Pero estudiar adaptándose al tipo de examen puede marcar una gran diferencia en los resultados.

Para superar un test no es tan importante memorizar el temario como en los de desarrollo. Sólo tendrás que memorizar los datos puros como fórmulas, propiedades, leyes y decretos.

En este tipo de examen no podrás inventar nada ni «tirarte el rollo», la oratoria e inventiva quedan anuladas. Marcas la respuesta correcta o no, aciertas o fallas. No hay más.

Siempre es aconsejable entender e interiorizar el material, pero en este caso, comprender bien el temario es esencial ya que estamos ante un examen de reconocimiento de respuesta.

Si entiendes lo que estás leyendo, las respuesta verdadera te parecerá obvia y encontrarás “barbaridades” en las opciones falsas.

Es decir, van a presentarte una serie de alternativas que no siempre estarán redactadas como tú las estudiaste. Tendrás que reconocer la repuesta verdadera y descartar las falsas. Para eso necesitas conocer profundamente de qué está hablando la pregunta.

En muchas ocasiones te presentarán respuestas terriblemente parecidas pero que cambian en una o dos palabras. Es aquí donde una buena comprensión te salva.

Si memorizas la información confundirás con más facilidad unas respuestas con otras ya que la memoria puede cometer errores. 

Cómo hacer un test paso a paso

Lee con detenimiento

En primer lugar, lee tranquilamente las instrucciones. No te lances a responder porque antes necesitas saber varias cosas:

  • Cuántas respuestas correctas habrá en cada pregunta.
  • Cuánto puntúa cada una.
  • Si se penalizan las respuestas incorrectas o en blanco. Si es así, ¿cuánto penalizan?
  • De cuánto tiempo dispones.
  • Qué hacer cuando te equivocas ¿Tachar? ¿Borrar? ¿Una raya?

Seguidamente, pasa a leer las preguntas pero lee bien los enunciados y asegúrate de que entiendes qué te están preguntando. Repásala varias veces si hace falta.

En muchas ocasiones nos preguntan “Cuál es la incorrecta” o “Cuál NO pertenece a…” incluso puede que te pregunten por “la más correcta”. No corras a contestar al empezar a leer la pregunta, aunque creas que sabes lo que te van a preguntar.

¡Lee todas las opciones! Si contestas en cuanto encuentras una repuesta que te cuadra, pierdes la oportunidad ver otra que sí sea la verdadera o «más correcta».

Lee todas las alternativas del examen tipo test
En los exámenes tipo test debes leer detenidamente

Haz tandas de respuestas

Primera vuelta: respuestas segurísimas

En esta primera tanda vas a “cazar” las preguntas que te sabes al 100%. Ignora las dudosas o las que desconoces totalmente. Esta será una tanda bastante rápida porque, al conocer perfectamente las respuestas, contestarás bastante rápido.

En este paso, fíate de tu instinto, después harás un repaso para asegurarte.

No le des demasiadas vueltas. Si tienes la respuesta clara, márcala y sigue. En caso contrario, si no la tienes clara no pierdas demasiado tiempo, pasa a la siguiente. Recuerda que estamos buscando las respuestas SEGURAS en esta fase.

 ¡Ojo! No respondas a una pregunta sin haber leído todas las posibilidades, aunque la tengas segurísima.

Reflexiona ¿Tienes suficientes contestadas?

Dependiendo del tipo de examen y de tus ambiciones, con la primera vuelta será suficiente. Es decir, si lo que buscas es aprobar el examen, cuenta las que ya has respondido y calcula si son suficientes. Si es así, puedes saltar directamente al repaso.

Mi consejo es que si tienes las suficientes para aprobar, intentes arriesgarte un poco como te explicaré más adelante (siempre que tengas la probabilidad de tu parte).

Si no son suficientes, quieres conseguir más nota o una posición más alta en la oposición, tendrás que arriesgar un poco más. ¡Vamos al siguiente paso!

Segunda vuelta: repuestas bastante seguras.

Esta fase es similar a la anterior, pero esta vez contestarás aquellas que tienes casi seguras o que tienen alternativas claramente incorrectas y que puedes descartar.

Dedica más tiempo a esta fase para asegurarte de contestar correctamente. Ten en cuenta que esta vez no está todo tan claro, tendrás que darle un poco más al coco.

En este paso te vendrán muy bien algunos de los consejos que te dejo al final del post sobre cómo contestar preguntas dudosas.

Tercera vuelta: ¿Contestar o no contestar? Esa es la cuestión

Cómo responder en un examen tipo test
¿Me arriesgo para aprobar los exámenes tipo test?

En esta última vuelta céntrate en aquellas de las que no tienes ni idea o de las que dudas muchísimo. La estrategia para abordarlas será diferente dependiendo de las penalizaciones:

  • Cuando NO hay penalización por respuestas incorrectas contéstalas todas. Este caso no suele darse, pero si pasa lánzate a la piscina, no tienes nada que perder.
  • Si se penalizan las incorrectas y las omitidas (en blanco) contéstalas todas también. Intenta hacerlo lo menos “a lo loco” posible. Pero cómo penalizan tanto si las contestas como si no, dando una respuesta tienes la posibilidad de acertar por suerte.
  • Se penalizan las incorrectas pero las omitidas ni suman ni restan. Aquí la cosa se complica porque necesitas saber cuánto te puedes arriesgar. Te lo explico mejor a continuación.

¿Cuánto me puedo arriesgar?

Aquí tenemos que hacer un pequeño ejercicio de probabilidad, no te asustes, es muy fácil.

Usa esta fórmula: 1/ (nº de opciones posibles – 1)

Por ejemplo, si el examen tiene 4 opciones de respuesta: 1 / (4-1) = 1/3 o 0’33.

Para saber si debes arriesgarte o cuánto jugártela, haz el cálculo al empezar y ten en cuenta lo siguiente :

  • Si en las instrucciones te indican que penalizan un nº mayor a tu denominador contéstalas todas porque la  probabilidad está a tu favor. Por ejemplo, si tu fracción es 1/3 y te dicen que 4 malas penalizan una buena.
  • Si se indica que penalizan un nº menor que tu denominador es mejor no arriesgarse porque entonces tienes las matemáticas en contra. Por ejemplo, tu fracción es 1/3 y 2 incorrectas anulan una correcta.

El resultado ideal será 1/3 o 0’33, eso es lo que te quitarán por cada respuesta incorrecta. Es decir, 3 respuesta fallidas anularán 1 correcta.

Pero si alguna de las preguntas dudosas «te suena de algo” y puedes descartar respuestas hasta quedarte con 2 o 3 posibles. Puedes intentar arriesgarte pensando bien qué respuesta marcas (nada de echarlo a suertes) puesto que la probabilidad de acertar aumenta.

Fíjate en las instrucciones, si establecen que, por ejemplo, 2 incorrectas anulan una correcta LITERALMENTE, podrás arriesgarte en nº impares de respuesta. De esta forma, si te arriesgas en 1 y la fallas no tendrás consecuencias. Ten presente que si te arriesgas en 2 y las fallas te quitarán 1, pero si te arriesgas en 3 te quitarán las mismas que si has arriesgado en 2 y así sucesivamente.

Pero, cuidado, asegúrate de que se refiere a esto y que no pone “preguntas incorrectas penalizan 0,33 puntos” o algo por el estilo, entonces este truco no te valdrá.

Repasa tus respuestas

Finalmente, cuando hayas pasado por todas las vueltas anteriores tendrás contestadas bastantes preguntas y habrá llegado la hora de asegurarse por última vez de que sean las correctas.

En los exámenes tipo test es muy fácil caer en errores tontos por no haber leído bien los enunciados o por haberlos entendido mal. No obstante, estos errores se corrigen repasando las preguntas una a una.

Si empiezas a dudar de las respuestas que has dado y que tenías seguras o bastante seguras, te aconsejaría que no la cambies, normalmente es la primera que pensaste.

Consejos

Simulacros y exámenes de otros años.

Simulacro de examen tipo test
Haz simulacros de examen para practicar.

Es especialmente recomendable hacer exámenes de otros años o simulacros cuando tienes que enfrentarte a un tipo test. Esto se debe a varios motivos:

  • La práctica hace al maestro. Cuantos más exámenes de este tipo haces mejor te salen.
  • Preguntas que se repiten año a año. Muchas de las preguntas pueden estar repetidas de un año para otro, bien por que sean importantes o porque están sacadas de bancos de preguntas que tienen los evaluadores.
  • Preparación psicológica para el momento de la verdad. Al haber hecho bastantes test del mismo estilo, te sentirás más preparado en el examen real ya que te resultará una situación familiar o conocida.
  • Sirven de repaso. Una de las mejores técnicas de repaso que conozco es auto-evaluarte ¿qué mejor forma de hacerlo que con un examen real?

Los simulacros son especialmente importantes en oposiciones con exámenes muy largos como el MIR, PIR, EIR… con unas 5 horas de evaluación a repartir.

Hacer simulacros lo más «realistas» posible, te ayudará a disminuir la ansiedad y el cansancio el día D. Controlarás mejor el tiempo que tardas, cuántos descansos necesitas y posibles inconvenientes que puedan surgir. Así, irás bien preparado para la batalla final.

Muchas letras iguales seguidas

Si crees que una respuesta es correcta, no te eches atrás por esto. Es decir, si las 4 anteriores han sido “c” y crees que esta también lo es, no lo dudes, márcala.

Es cierto que hay estudios que indican que si escribes a/b/c/d aleatoriamente se tiende a la compensación (más o menos el mismo número de cada una) pero eso no significa que no puedan aparecer varias letras iguales juntas.

En este caso es mejor fiarse de tus conocimientos sobre el tema, no en qué letra se encuentra la respuesta correcta.

Piensa antes de leer

Piensa cuál es la respuesta correcta antes de mirar las opciones. A continuación, búscala entre las respuestas. Si la encuentras márcala y, si no, vuelve a leer el enunciado por si no lo has entendido bien o te has saltado algo.

De esta forma evitas caer en el error de marcar una respuesta falsa pero que parezca razonable.

Planifica el tiempo

Es muy aconsejable que lleves un reloj para controlar el tiempo
ya que no podrás usar el móvil.

En las instrucciones del examen normalmente aparece de cuánto tiempo dispones para completarlo, por si se te olvida a mitad del examen.

No te aconsejo dividir el tiempo entre preguntas (para saber cuánto dedicar como máximo a cada una). Puede ser bastante estresante si necesitas reflexionar alguna más que otra por su dificultad. Pero si es como te organizas mejor el tiempo ¡adelante! Lo importante es que no se te vaya el santo al cielo.

Te recomiendo que dividas el tiempo por vueltas o que, al menos, dejes un espacio al final para el repaso.

Si decides seguir los pasos que te he comentado antes, podrías dividir el tiempo de esta forma:

1/4 para la primera vuelta, 2/4 para la segunda ( aquí tendrás que pensar las cosas muy bien y te llevará más tiempo) y 1/4 para el repaso (no tardarás mucho aquí porque ya las tendrás bastante claras).

Trucos y eliminación en preguntas dudosas

Existen trucos para responder un test cuando no tienes ni idea
Un empujoncito para hacer exámenes tipo test

Me gustaría terminar este artículo dándote unos trucos que, si bien no te harán aprobar directamente, te darán el empujoncito que necesitas.😉

No sólo he contestado a multitud de exámenes tipo test si no que también los he estudiado y creado. Por eso sé que existen «atajos», es decir, formas de contestar e intuir respuestas (sin saber claramente cuál es la buena).

Aquí te dejo unos cuantos:

Preguntas que se responden unas con otras.

Muchas veces las preguntas/respuestas contestan otras preguntas o te ayudan a corregir tus respuestas. Mira este ejemplo:

Pregunta 5: La Fenilcetonuria es una enfermedad propia de:

a) Tercera edad

b) Recién nacidos

c) Adolescencia

Pregunta 20: La Fenilcetonurial del bebé se basa en:


Aunque no supieses qué enfermedad es, la pregunta 20 ya te da la respuesta de la 5, es propia de los bebés.

Enunciados que te dan pistas.

Fíjate en las palabras “frecuentemente”, “la mayoría”, “rara vez”, “mayor”, “menor” … estas palabras pueden ayudarte a evocar una respuesta más clara y a descartar las que no tengan sentido para ti.

Presta especial atención a palabras absolutas como “siempre/nunca” “todos/ninguna” “óptimo” “el mejor/peor” … muchas veces no serán la respuesta correcta y encuentres una alternativa parecida, con un término menos absoluto que seguramente sea la correcta.
Te pongo un ejemplo de examen para auxiliar de enfermería.

En cuanto a las normas a seguir en la administración de un fármaco:

a) Hay que realizar 5 comprobaciones.

b) Se leerá dos veces el nombre.

c) Siempre lo administraremos por vía oral.


La respuesta C se puede descartar perfectamente por ese «siempre», ya sabemos que no siempre es así, por lo tanto, es falsa.

La respuesta más larga es la correcta (probablemente).

Normalmente traen más detalles que no suelen sacarse de la manga los creadores del test.

Esto ocurre por dos motivos: quieren que la respuesta sea totalmente correcta o no mucha gente se inventa una respuesta falsa y la llena de detalles falsos.

Esto no siempre ocurre, hay examinadores “malintencionados” que ponen trampas así. Pero si dudas entre dos y no tienes ni idea de cuál puede ser…elige la larga.

¿En cuántos segmentos se dividen las trompas de falopio?

a) En tres: Infundíbulo o pabellón, ampolla e itsmo.

b) En 4: Pabellón, folículo, porción uterina e itsmo.

c) En 4: Ampolla, infundíbulo o pabellón, itsmo y porción uterina o intersticial.

La respuesta correcta es la C, curiosamente la más larga y detallada. Incluso te dan varios nombres para lo mismo, más específico no se puede ser.

Exámenes mal redactados.

Normalmente el examinador presta más atención a las respuestas verdaderas, las trabaja más y redacta mejor para asegurarse que sean totalmente correctas.

Esto sucede también cuando el examinador lo escribe por su cuenta (no copia y pega) y no presta atención a lo que escribe, seguramente esta respuesta sea inventada y, por tanto, falsa.

Por eso, si encuentras alguna respuesta con errores gramaticales, como falta de concordancia entre género y número, seguramente la puedas descartar.

“Todas las anteriores son correctas”

Normalmente se usan este tipo de respuestas para evitar que el alumno adivine la verdadera. Estas opciones pueden desmotivar y confundir mucho pero todavía puedes sacarles provecho.

Piensa en el resto de opciones y busca la correcta entre ellas. Es posible que ese “todas las anteriores” esté ahí porque el examinador no quería buscar más alterativas incorrectas.

Sólo necesitarás descartar una de las anteriores para eliminar la opción “todas” (si una es falsa ya no se cumple) y estarás descartando dos falsas de un plumazo.

Conclusiones

Como habrás podido observar, no hay por qué temer a los exámenes tipo test.

El secreto está en estudiar utilizando la comprensión, memorizar datos puros, tener una estrategia para responder y practicando mucho.

Prueba a bloquear en tu agenda un día a la semana (o cada cierto tiempo) para hacer simulacros e intenta que sean lo más parecidos al examen real. Puedes ver cómo planificar tu estudio aquí. También puedes descargar el planner gratuito personalizable en la Bilbioteca.

¡Y eso es todo! Espero que te haya servido de ayuda y que no se te vuelva a resistir ningún test.

¿Qué tipos de examen prefieres?¿Conoces más truquillos para los test? Déjamelo en comentarios, me encantaría saberlo 🙂


6 comentarios

ibrahima susoho · 12 mayo, 2020 a las 9:51 pm

me gustaría estudiar carnet de conducir me complica respuestas

    Ada · 12 mayo, 2020 a las 9:57 pm

    ¡Hola! Para aprobar el examen teórico (tipo test) el mejor consejo que te puedo dar es que hagas muchos test de autoescuela. No sólo porque las preguntas que te salgan en el examen real pueden estar repetidas de otros años sino porque te ayudará a practicar para el examen de verdad. ¡Un saludo y mucha suerte!

    Pantera negra · 13 mayo, 2020 a las 8:12 am

    Es muy interesante el artículo pero yo en los test ( que no son mi tipo de examen preferido ) como normalmente las preguntas .no respondidas no puntúan, voy siempre a asegurar. Si hay 20 preguntas que con 4 respuestas que puntúan las correctas a o,5 y las erróneas a o.20 yo voy a asegurar mínimo 13 correctas,. Me doy un margen de error de 1 dudosa. Y si se que 12 están bien no miro más. Mi último examen fue de 15 respuestas ( correctas seguras 14 y una que se dio por valida) . Resto no contestadas. Y eso lo hago siempre. Prefiero mil veces los examenes de desarrollo, en oposiciones mis notas en test no pasan de 6, en desarrollo no bajan de 9. Cojo los manuales,los regalo, busco la claridad y brevedad ya que son en espacio tasado. Los test son suerte, el desarrollo expresa la capacidad de síntesis y comprensión. Al menos esa es mi forma de pensar. Saludos.

      Ada · 13 mayo, 2020 a las 8:38 am

      Muy interesante lo que me cuentas, me ha encantado leer tu opinión.
      No está nada mal ir a lo seguro. A mi me pasa al contrario, los tipo test son los que mejor se me dan. Puede parecer cuestión de suerte pero no es así, en realidad estas midiendo la capacidad de reconocimiento y los conocimientos más concretos del alumno. Los de desarrollo miden mejor la capacidad de síntesis y comprensión (y expresión escrita, claro). El problema es que también son un poco mas subjetivos a la hora de corregir.
      Todos los tipos de examen sirven para algo y a todos se nos da mejor unos u otros. Me encanta el proceso que sigues para estudiar, es lo que suelo recomendar ¡Sigue así! ¡Un saludo!

Francisco · 10 julio, 2020 a las 4:37 pm

Yo me enfrento a examen test recuperación permiso puntos total martes 14 julio en Tráfico voy muy preparado me dijo el profesor

    Ada · 10 julio, 2020 a las 5:17 pm

    ¡Mucha suerte! Seguro que se te da genial.

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