Quieres empezar a poner límites, pero a la hora de la verdad que cuesta hacerlo sin sentir culpa. No te preocupes, es totalmente normal.

Después del post sobre poner límites que escribí en Instagram algunos me escribisteis comentándome que no sabíais cómo hacerlo.

Una forma de empezar es aprender a decir no sin sentirte culpable. Aquí te dejo algunos consejos:

Sé asertiva y empática

Esto te permitirá ser rotunda en la decisión que has tomado sin que la otra persona se sienta atacada. Si hablas de forma calmada será más fácil. «Entiendo que te hace ilusión, pero yo no quiero ir»

Sé clara, no te vayas por las ramas

No utilices excusas o mentiras para huir de la situación. Da explicaciones si quieres pero intenta ser clara y firme sobre tu decisión.

Utiliza un «no» cerrado

No dejes opciones abiertas al futuro como «de momento no». Tampoco utilices un «no» abierto que dé pie a insistir «creo que no». Mejor utiliza «no quiero eso», «no estoy de acuerdo», «no voy a ir».

Sé breve

Si tiendes a sentirte culpable cuando niegas algo seguramente empieces a excusarte. Si lo haces así tu negativa pierde fuerza te muestras insegura.

No te disculpes innecesariamente

Utiliza disculpas moderadas como «lo siento pero no» en vez de » lo siento en el alma, de verdad, de verdad, que no puedo, discúlpame». Te hace perder firmeza y abre una puerta a insistir porque te muestra culpable sobre tu decisión.

Practica

Si eres consciente de que negarte es algo que te cuesta mucho puedes practicar con un espejo y practicar frases como los ejemplos de este post. Prueba a practicar posibles situaciones y pensar qué vas a decir. Empieza con cosas pequeñas, di que no te apetece otra bebida, retrasa un poco la hora de quedar o rechaza una quedada proponiendo alternativa, por ejemplo.

Valídate, tu opinión importa

Nunca olvides que tienes derecho a negarte a algo, tu opinión, tus sentimientos y tus decisión SON IMPORTANTES.

Bonus: Técnica del disco rayado

Si la otra persona te insiste limítate a contestar una y otra vez lo mismo sin dar razones nuevas. Tú ya has dicho que no, no hay más que hablar. Por ejemplo «ya te he dicho por qué» «no me apetece ir» «no, no voy a ir» así hasta que el otro se canse de darse contra un muro. Esto reafirmará tu decisión.

Si crees que no eres capaz de usar estas herramientas o ya lo has intentado antes, los psicólogos experimentados en habilidades sociales y autoestima podemos ayudarte a superar esta barrera.

¿Qué te parecen estos consejos para decir que no? ¿Tienes algún otro que te haya funcionado? Compártelo para que todos aprendamos cosas nuevas.

Categorías: AutoestimaPsicología

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