¡Hola! ¿La pereza te ata al sofá? ¿No puedes dejar de procrastinar?Es hora de ponerse manos a la obra. Hoy traigo unos consejos muy sencillos y prácticos para dejar de perder el tiempo.

¡toca trabajar!

Todos tenemos pereza

Primero pongámonos en situación. Seguro que esto te suena:

Tienes algo que debes hacer. Es importante, urgente o te beneficia de algún modo pero no tienes ganas de ponerte a ello. Una fuerza poderosa te ata al sofá, la cama o la silla y terminas por no hacer nada o haciendo un montón de cosas que no tenían nada que ver (una maratón de capítulos de una serie o vídeos de YouTube, por ejemplo).

Amigos y amigas, esa fuerza descomunal que no nos deja hacer nuestros deberes es la PEREZA.

¡OJO! Tener pereza no es lo mismo que ser perezoso. Hasta las personas más trabajadoras han atrasado sus tareas y dejado las obligaciones para otro momento alguna vez.

¿Por qué me pasa esto?

Bueno, la respuesta más probable es que tu cerebro te está “boicoteando”. Aunque en su favor tenemos que decir que su intención es buena.

Me explico: te está evitando el esfuerzo de una tarea aburrida o difícil.

Los motivos por los que tu cabeza cree que tiene que “protegerte” pueden ser muy variados, estos son algunos:

  • Falta de motivación puntual (todos tenemos días flojos).
  • Tardarás en ver el resultado de tu trabajo, como pasa en las oposiciones.
  • Eres una persona más bien impulsiva y prefieres hacer cosas más agradables o con resultado más inmediato.
  • No te sientes capaz de hacer la tarea bien porque la consideras muy difícil y temes fracasar.

Aquí hay que meter un largo etcétera porque las razones pueden ser infinitas pero tampoco son tan importantes.

Si de verdad quieres luchar contra la pereza te voy a dar unos tips muy facilitos y súper efectivos que se basan en lo mismo: Cuanto menos lo pienses mejor, ¡actúa!

Consejos para derrotar la pereza

1. Déjalo todo preparado

Esta es una medida preventiva, hay que hacerlo antes de que te dé la “flojera”.

Si dejas todo preparado, cuando llegue el momento sólo tienes que ponerte a hacer la tarea y punto.

Evita liarte con preparativos justo antes de la actividad. Así no darás tiempo al cerebro para pensar en excusas.

Por ejemplo, deja preparado el día de antes (o unas horas antes) todo el material que vas a necesitar para estudiar. Y me refiero a TODO (incluso el vaso de agua), para que no tengas que levantarte nada más sentarte porque se te ha olvidado algo y te pases los primeros diez minutos echando viajes.

¿Ya lo tienes todo? Genial, ¡a trabajar!

2. Engaña al cerebro: no pienses y coge carrerilla.

Pensar es lo peor que puedes hacer cuando tienes pereza porque encontrarás todas las excusas posibles para no trabajar.

Este truco es muy sencillito: haz una acción que ponga fin a la distracción o a la inactividad. Algo fácil como cerrar Facebook, apagar la tele, pausar la serie, contar hasta tres, etc.

Hazlo sin pensar, sin dar oportunidad a excusas. Una vez que has cortado con lo que estabas haciendo, da el siguiente paso que te acerque a la tarea (ir a la habitación, abrir los apuntes, sentarte en la silla…).

Paso a paso hasta empezar con la tarea. Lo que haces con esto es coger inercia, la carrerilla de toda la vida, hacia donde tienes que estar.

+ Bonus: otra forma de coger inercia:

Cuando lo que tienes que hacer es muy complejo o difícil puedes engañar a tu cerebro diciéndote que sólo vas a empezar y luego ya verás si sigues o no.

“Voy a hacer esto sólo durante 5 minutos” esta frase me ha mantenido horas pegada a la silla haciendo trabajos de universidad.

Como lo más difícil es ponerse, cuando te sientas para estar “5 minutos” ya has dado el paso más importante. Así, cuando termina el tiempo que te has propuesto, te cuesta menos quedarte trabajando (o en el gimnasio, o en la biblioteca, la cena familiar… ¡esto vale para todo!)

3. Divide y vencerás

Cuando tu tarea es muy compleja lo mejor que puedes hacer es dividir la tarea en pasitos. Así, en vez de tener delante de ti un muro de trabajo tedioso e infranqueable, te encontrarás con un camino a seguir para llegar a la meta.

Puedes escribirlas en un papel, un mapa mental, una lista en el móvil, escribir cada “minitarea” post-it… cualquier sitio donde puedas verlas todas.

Empieza por las más sencillas y conforme las vayas terminando márcalas para ver cómo avanzas, qué has hecho ya y cuánto te queda para terminar. ¿A que ya no parece tan complicado?

4. Elimina distracciones

Si ya has conseguido ponerte a trabajar evita distraerte para mantenerte enfocado.

Desactiva el sonido de móvil (mejor si lo dejas en otra habitación), apaga Internet o el ordenador si no los va a necesitar, avisa a los demás para que no te interrumpan, etc.

Si eres de los que se distraen con una mosca no te preocupes ¡Hay muchas opciones para evitar distracciones!

Existen muchas apps que evitan que te distraigas con el móvil. Una de mis favoritas es Forest. Si tu problema es el uso de las redes sociales existen programas que limitan el tiempo que puedes estar en ciertas páginas, por ejemplo, Stay Focusd para Chrome o SelfControl para OS X.

Hay muchas formas de mantener la atención y eliminar distracciones. ¡Ya hablaremos de eso más adelante en otro post!

5. Mantén la motivación

Muchas veces empezamos proyectos con mucha ilusión, el empuje de la novedad y luego… nos aburrimos, nos distraemos o se nos olvida por qué hacemos lo que hacemos. Si este es tu caso no te preocupes, todos hemos estado ahí alguna vez.

Trata de recordar por qué la tarea es importante para ti. Puede ser aprobar una asignatura, sacar buena nota, estar más sano, conseguir el favor de tu jefe, ayudar a otras personas… ¡Existen miles de motivos! Ten muy presente el tuyo.

Hay muchas formas de mantener la motivación, algunas pueden ser: frases motivantes a la vista, post-it con los motivos por los que ponerte manos a la obra, fotos… el límite está en tu imaginación.

6. Crea una cadena de victorias

¿Has hecho ya tu lista de minitareas? Perfecto, porque te vendrá de perlas para este tip.

Ve haciendo las pequeñas acciones de tu lista de tareas. Serás más consciente del progreso que estás haciendo y tendrás ganas de seguir para no romper la racha.

¡Ojo! Para que esta técnica super sencilla sea verdaderamente eficaz tienes que hacer algo muy importante: ¡Prémiate! ¡Qué se note el esfuerzo!

Esto viene de perlas cuando la tarea que tenemos delante es muy compleja o si vas a tardar un tiempo en ver el resultado. Es una forma de acercar las recompensas. Considéralo pequeños adelantos del éxito.

7. Retrasa la emoción

Normalmente retrasamos hacer algo porque nos sentimos de determinada forma. Estás cansado, inseguro, desmotivado, tienes miedo de hacerlo mal…¡STOP! Para ahí mismo porque esta vez lo haremos al revés.

Actúa primero, siente después.

¿Cómo se puede dejar de sentir? Pues se puede, y si este es tu problema debes hacerlo porque esas emociones te están frenando ¡Y eso no puede ser!

De la misma forma que hemos aprendido a evitar que el cerebro piense, no daremos tiempo a sentir todo eso que nos impide avanzar. Primero haz lo que tienes que hacer y después, si quieres, siente el miedo o el cansancio o lo que sea (cuando ya esté el trabajo hecho).

¡Y esto es todo! Ve probando y quédate con lo que te dé mejor resultado.

Si quieres una infografía donde están todos los tips resumidos la encontrarás en la biblioteca.

¿Tienes tus propios trucos? ¿Has usado ya alguno de estos? ¿Quieres saber algo más sobre alguno de estos tips? ¡Déjame un comentario y cuéntamelo!

Categorías: Problemas y soluciones

2 comentarios

Cristhian AlonsoGarcia · 2 mayo, 2019 a las 4:00 am

En verdad que quiero felicitar por tan excelente información planeada de la mejor manera Y entendible, me han sido de gran ayuda. Un saludo

    Ada · 2 mayo, 2019 a las 9:25 pm

    ¡¡Hola Cristhian!Muchas gracias por tu comentario. Me alegro mucho de que te haya sido de ayuda ¡a por todas!

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