¡Hola! Empezamos año y es hora de fijarnos metas nuevas. Por eso hoy hablaremos de cómo definir los objetivos de año nuevo (o cuando sea) para cumplirlos.

El año nuevo nos pide cambio. Miramos atrás, hacemos balance y nos proponemos cambios y mejoras.

Empiezas fuerte pero al final no cumples lo que te habías propuesto. Finalmente llega la siguiente Noche Vieja, miras hacia atrás y… no has cambiado nada. Sigues estancado. Otra vez.

¿Te suena? Presta mucha atención porque puede que lo estés haciendo mal desde el principio.

En la Biblioteca de dejo un Workbook gratuito e imprimible para ayudarte a diseñar tu propio camino.

Coge papel y lápiz (o teclado) porque VAMOS A ESCRIBIR.

Es de vital importancia tener un objetivo bien definido. No construyes una casa con los cimientos a medias ¿no? Esto es lo mismo.

Antes de empezar

Es muy importante que reflexiones sobre algunas cuestiones. Piensa en qué es importante para ti.

¿Cuáles son tus prioridades?

¿Qué quieres lograr? ¿Cuáles son tus metas?

¿Cómo cambiará tu vida cuando lo logres?

¿Cómo te sentirás cuando lo alcances?

Este es el momento ideal para recapacitar sobre cómo te ha ido todo hasta ahora:

¿Qué has logrado?

¿De qué te sientes orgulloso?

¿Qué ha ido mal?

¿Qué mejorarías?

Cómo organizar las tareas diarias - Elige lo esencial

¿Quieres saber si te estás centrando en cosas irrelevantes? Echa un vistazo al post Cómo organizar las tareas diarias-Elige lo esencial, te ayudará a distinguir lo que es urgente de lo REALMENTE IMPORTANTE.

S.M.A.R.T.

Este sistema fue creado por George T. Dorian para conseguir objetivos realmente eficaces.

El modelo se basa en formular las metas de forma eficaz y clara para que sean más alcanzables. El autor nos propone este método para optimizar nuestras metas y conseguir lo que nos propongamos.

Elige algo que quieras cambiar y ajústala a cada letra:

Specific (Específica)

Nuestra mente percibe lo específico como real y posible. Por lo tanto, cuanto más concretas sean tus metas, mejor.

Será lo suficientemente específica cuando la formules de tal forma que cualquiera que la lea sepa exactamente qué quieres conseguir, sin ambigüedades.

Por ejemplo: «Quiero ser mejor estudiante». Muy bien, ¿Y eso en qué consiste?

Puede que para ti sea sacar notas altísimas, para otros será estudiar todos los días o atender en clase o tener unos apuntes impecables… ¿Qué quieres tú exactamente?

Reformulemos: «Este curso subiré mi nota media».

Como puedes ver, la meta está más definida. A cualquiera que la lea le quedará claro lo qué quieres lograr ¿No? ¡Así sí!

Las metas específicas responderán a estas preguntas (o gran parte de ellas): 

¿Quién?

¿Qué?

¿Cuándo?

¿Dónde?

¿Por qué?

Measurable (Medible)

Necesitas medir tu progreso.

Plantea tu meta de tal forma que puedas saber si estás cuánto te queda o cuanto llevas. ¿Estás cumpliendo? ¿Estás cerca o lejos?

Los objetivos medibles suelen responden a preguntas como:

¿Cuánto?

¿Cuántos?

¿Cómo sabré cuando se ha logrado?

Podemos usar cualquier factor como medida (temas estudiados, notas de los trabajos, vueltas dadas al temario…). Piensa en algo cuantificable que mida aquello que quieres conseguir.

Nada es más medible y cuantificable que una cantidad exacta.

Reformulemos: «Subiré mi nota media hasta un 9«.

¡Ahora ya puedes medir tu progreso! Sabes cuántos puntos tienes que subir la media o incluso qué nota mínima tienes que sacar en cada uno para lograr tu meta.

El camino va quedando más claro ¿Verdad?

A
ttainable (Alcanzable)

Sé ambicioso con tus metas, pero no te pases.

Elige metas que puedas alcanzar o acabarás muy frustrado y abandonarás.

Piensa en pequeñas submetas que puedas ir alcanzando poco a poco.

Imagina que el año anterior tuviste una nota media de 6 y no estás acostumbrado a estudiar duro. Por eso tener este año una media de 9 puede ser algo demasiado difícil de alcanzar. Piensa en algo que creas posible para ti y que siga siendo un reto.

Reformulemos: «Subiré mi nota media a 8

Submetas: «Subiré 1 punto la media cada trimestre.«

Realistic / Relevant (Realista/relevante)

Esta letra te habla de 2 cosas:

  • No te pases, conoce tu capacidad de trabajo y optimízala.
  • Elige metas que tengan impacto en tu vida y en la de los demás.

Es muy importante que tengas los pies en la tierra. Piensa bien en lo que eres capaz de conseguir e intenta ir un poco más allá.

Si intentas sobrepasar tus posibilidades harás un sobreesfuerzo que te hará abandonar tu meta por agotamiento y frustración.

Ten cuidado con el Síndrome de Superman del que te hablé en el post «¿Estás perdiendo el tiempo?»

No todos podemos hacer cualquier cosa, pero sí podemos hacer más de lo que hacemos.

En cuanto a «relevante», se refiere a que reflexiones sobre qué impacto tendrá en tu vida.

¿Cómo afectará a mi vida cuando consiga mi objetivo?

¿Afectará positivamente a los demás? ¿De qué forma?

Cuanto más relevante sea para ti (y para otros) más motivado estarás y será menos probable que abandones.

Reflexionemos: » Mejorando mis técnicas de estudio y con una rutina sé que podré subir 1 punto cada trimestre. Cuando lo consiga tendré una media bastante buena que me abrirá puertas hacia mi trabajo ideal. Además seré capaz de dar un mejor servicio a los clientes porque estaré bien preparado, mi familia se sentirá orgullosa…etc»

Time (Tiempo)

Establece una fecha límite.

Si no especificas el tiempo que tienes para lograr tus objetivos, tendrás toda una vida para hacerlo y entonces no lo harás nunca.

Reformulemos: » En julio, habré subido mi nota media a un 8″

Submeta: » Al final del trimestre, habré subido mi nota media 1 punto.»

Ahora que ya sabes cómo definir las metas, vamos a juntar cada letra (S.M.A.R.T) en una sola frase y ésta será tu meta «inteligente».

«Subiré mi nota media a 8 antes de que acabe el curso en Julio»

Puedes usar este modelo en cualquier ámbito, aquí tienes algunos ejemplos:



“Quiero ponerme en forma” ->»Voy a ser capaz de correr 10 km antes de Marzo.» o “Voy a entrenar 5 días a la semana, antes de abril.”


“Me gustaría ser mejor persona” -> “Al final del mes, habré hecho 30 buenas acciones.” o “ Antes de febrero, seré voluntario en tal asociación.”


“Quisiera ganar más dinero”->“ Al final de año quiero facturar 100.000.” “ Voy a aumentar mis ingresos mensuales 200€ antes de terminar el semestre.”

Diseña un plan de acción

Ahora que ya tienes el objetivo exacto que quieres conseguir, es hora de ponerse manos a la obra.

¿Qué estás dispuesto a hacer para conseguir tu objetivo? Piensa en qué pasos tienes que dar para llegar a donde quieres.

¿Qué puedes hacer hoy mismo para empezar a cambiar? De esta forma harás que tu objetivo se vea como algo posible y dejará de ser una fantasía.

Si te enfrentas a una meta compleja o un proyecto largo, lo mejor que puedes hacer es dividirlo en submetas. Éstas serán los pequeños pasos que tendrás que ir dando para llegar donde quieres.

Un objetivo sin un plan es solo un deseo.
Antoine de Saint-Exupéry

Imagina que tienes que escalar una montaña muy alta. Si sólo miras la cima parece inalcanzable. Pero si divides el camino en pequeños tramos parece más fácil ¿verdad? Funciona del mismo modo cuando dividimos el objetivo final en submetas.

Empezarás a verlo como algo realizable, posible y real. Conforme vayas cumpliéndolas te sentirás más motivado para continuar y paso a paso llegarás a tu objetivo.

Adelántate a los problemas: escribe una lista con los posibles problemas y dificultades que te pueden surgir. Asímismo, piensa por adelantado posibles soluciones para ellos.

Aunque siempre habrá imprevistos, cuantos más problemas tengas bajo control, mejor. Saber por adelantado qué tienes que hacer evitará que te bloquees cuando surja alguna dificultad.

En el libro de trabajo que te he dejado en la Bilioteca tienes un apartado exclusivamente para eso. Ahí podrás diseñar tu ruta particular 🙂

Consejos rápidos

El lenguaje es muy importante

Redacta los objetivos siempre en positivo. Evita los «dejar de», «evitar», «no hacer». Sustituye los «quiero que», » me gustaría», «quisiera» por frases del tipo : «Voy a», » Haré tal cosa» o «Conseguiré…»

Elige metas que te motiven, cuanto más las desees más persistirás. Las mejores son aquellas que te sacarán de tu zona de confort con tal de conseguirlas.

Escribe y revisa 

Ten tus objetivos siempre visibles y repásalos cada cierto tiempo. Ten presente el progreso que estás haciendo y cámbialos si fuese necesario.

Tenerlos por escrito las transformará de un deseo abstracto a algo tangible que siempre tendrás a tu disposición.

¡Empieza ya!

Leas cuando leas esto, no esperes a año nuevo, al lunes o a que haga sol. En tu plan de acción ya has pensado qué puedes hacer hoy mismo ¿no? ¡Deja de pensar y actúa!

Conclusiones

Lo importante NO es cuánto consigues sino QUÉ consigues.

Es decir, aunque no consigas todo lo que te propongas, con que logres una parte ya estás ganando, ya has avanzado, ya has cambiado algo.

¡Y eso es todo! Ahora ya estás preparado para conseguir tus objetivos de es año.

¡Definirlos correctamente es el primer paso! De todas formas no te pierdas el próximo post, donde hablaremos de cómo lograr las metas que te has propuesto cuando se pierde el fuelle del principio.

No te olvides de recoger tu Workbook gratuito en la Biblioteca, se aseguro que te será de mucha ayuda durante el proceso.

¡¡ Y recuerda!! Hoy es el día.

¿Te has planteado ya nuevos retos? ¿Has diseñado tu plan de acción? Cuéntamelo en los comentarios 🙂


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