«Tú lo que necesitas es encontrar a alguien».

¿Has escuchado alguna vez este comentario? Esta frase esconde detrás uno de los grandes mitos: «para ser feliz debo tener pareja». 😱

Spoiler: NO.

¿De dónde viene el mito?

Hablemos claro, la sociedad espera que nos emparejemos. Durante muchísimos años se ha fomentado y exigido la figura de la familia tradicional. Antiguamente estábamos obligados a casarnos y tener hijos. En el caso de las mujeres la presión era aun mayor. Con el tiempo esta exigencia se ha vuelto ligeramente más flexible y, sobre todo, más sutil; pero no ha desaparecido.

Por nacer en el tiempo y el espacio, en la cultura, convives y te empapas de ciertas ideas de las que sólo te puedes desprender desarrollando el pensamiento crítico.

¿De dónde hemos podido sacar nosotros esta idea invisible pero palpable?

Cuentos infantiles y películas «Disney»

No todo el material que fomenta este mito sale de esta productora, pero permite darte una imagen más clara de a qué tipo de historias me refiero. Las que nos venden el amor eterno que todo lo puede como fin último, por no hablar de la figura del príncipe azul salvador (ese es tema a parte). Afortunadamente parece que empieza a cambiar con películas como Frozen o Brave, donde «vivieron felices y comieron perdices» pero por su cuenta.

Comedias románticas

Podemos contar por cientos las películas de este género en las que podemos ver a personas que son «salvadas» por la aparición de un amor maravilloso y vibrante. El amor vende y eso es un hecho, ojo, no me quejo de eso. Pero estaría muy bien que se transmitiera otras formas de vivir que traen mucha felicidad. Si lo único que vemos son parejas que por fin consiguen estar juntas y así son felices para siempre. Lo ideal sería que pudiésemos ver más opciones puesto que se puede llevar una vida plena con tu pareja, pero no es la única fuente de felicidad.

Estereotipos y prejuicios

¿Te suenan estas expresiones? «solterona», «se queda para vestir santos» o «se le pasa el arroz»? Puede que las hayas oído directa o indirectamente. No importa de qué forma hayan llegado hasta ti, se implantan de igual manera en tu esquema mental de cómo funciona el mundo. Este tema te lo desarrollo un poco más a continuación en los factores que mantienen el mito.

¿Qué lo mantiene?

Creencias erróneas.

Tenemos la idea de que los solteros, en el fondo, buscan a alguien. Es decir, se considera la soltería como un estado transitorio entre parejas, no como el estado normal de una persona.

La consecución de el éxito a través de encontrar una pareja. Encontrar una pareja antes que tu ex te hace «ganar» en la ruptura. Las parejas «fracasan» o «ha fracasado en el amor».

Dar por hecho, que una persona es más feliz que otra por estar emparejado.

El juicio y castigo social

El adulto que no tiene pareja es juzgado y se considera diferente. Cuando una persona llega a cierta edad sin pareja a la gente le puede resultar extraño y pensar que «algo raro tiene, que nadie se ha quedado con él/ella». Lo triste es que este comentario no me lo he inventado, lo he escuchado más de una vez.

«Tiene que darse prisa, se le va a pasar el arroz» «No te preocupes, ya encontrarás a alguien» «con lo buena chica que es, no entiendo por qué está soltera»

Comparaciones

Cuando adultos solteros suelen salir con parejas pueden sentirse fuera de lugar o más desdichados que sus amigos. Esta comparación no tiene por qué ser de la persona soltera, si no que puede hacerse por los emparejados, desde una posición de superioridad. Incluso pueden sentir lástima por su amigo/a soltero/a.

El hachazo a la autoestima

Cuando se siente la soledad como una expulsión tendemos a intentar cambiar para volver a ser aceptados. No es de extrañar que el miedo a ser rechazado o a no pertenecer a ningún sitio pueda interferir en la apreciación de la soledad y se viva con dureza.

¿Por qué es un mito y no una realidad?

La felicidad depende de más cosas, no de tener pareja, no es indispensable. Según el psicólogo e investigador Martin Seligman, los pilares de la felicidad son 5: emociones positivas, compromiso, propósito, logros y relaciones positivas.

Atención: estas relaciones positivas son de todo tipo y dependen de la calidad del contacto y de los vínculos. Es decir, hablamos de relaciones de calidad con amigos, familiares, compañeros… no sólo con la pareja.

Si nos paramos a pensar, sabemos que no todas las parejas son felices ni todos los solteros desgraciados. Existen parejas terriblemente infelices y solteros tremendamente satisfechos. Por tanto, la premisa «para ser feliz tienes que tener pareja», es FALSA.

Conclusiones

Si quieres ser verdaderamente feliz, sé crítico y presta atención a TODAS las parcelas de tu vida implicadas. Crea una red de apoyo de calidad, con vínculos fuertes y tendrás gran parte del camino andado.

No caigamos en el reduccionismo, puedes ser feliz de muchas maneras diferentes. Elige la tuya de forma consciente.

¿Y tú? ¿Has sentido esta presión sobre ti o visto sobre otra persona?¿Qué opinas sobre este mito? Déjamelo en comentarios, estaré encantada de leerte.

Categorías: AmorPsicología

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